Columnas pastorales del 22 de noviembre de 2015

ISRAEL TEMPLO CENTRAL
Pst. Parrish Jácome H.

Señor, tú eres nuestra fortaleza y refugio.
La muerte siempre tendrá ese peso demoledor incuestionable, considerar que con su llegada todo termina, concluye, genera una sensación de angustia que necesita ser superada. Esta sensación se acrecienta cuando se enfrentan momentos difíciles, circunstancias inesperadas, donde la partida de personas cercanas levantan con fuerza esta inquietud.

La angustia gana espacio en el corazón provocando esa ansiedad que tiende a olvidar las promesas del Eterno. Recordarlas es determinante, afirmando la esperanza que como hijos de Dios hemos alcanzado al conocer y caminar de forma diaria con el Señor.

Acercar la palabra es fundamental, aquietando el corazón abatido que no encuentra paz, requiriendo esa promesa, consejo, exhortación, necesaria para seguir caminando a pesar de estar transitando por esos valles de sombra de muerte. La fortaleza que sólo el Señor provee es clave para no derrumbarse, desanimarse, tomando un camino equivocado que dejará huellas de dolor y tristeza.

El refugio que el Eterno nos ofrece es indispensable para quienes pasando por estas vivencias están ávidos de los pastos frescos y el agua de vida que calme esa sed profunda. Experimentar al Señor en esas facetas reafirmará ese compromiso y devoción que se produce cuando nos atrevemos a confiar y depositar todas nuestras cargas, dolores y angustias en sus manos. Sin duda, refugio y fortaleza en él, siempre tendremos.

ISRAEL SAMBORONDÓN
Pst. David Campos C.

La Nueva Jerusalén
Los dos verbos que más se repiten en el libro de Apocalipsis son: Mirar y Oír en sus respectivos tiempos. La persona que repite estas palabras es el Apóstol San Juan. Se repite unas 60 veces la palabra “Mirar” y otras tantas la palabra “Oír.” Ambos verbos son activos y tienen que ver con los sentidos de la vista y el oído. Claramente nos dice también que todo lo vio Juan en Espíritu.
Siempre ha existido entre los cristianos la pregunta de ¿Cómo será el cielo? ¿Será algo real, tangible, visible? o ¿Sólo espiritual? Personalmente y apoyándome en las Sagradas Escrituras, creo firmemente que todo será real, tangible y visible. Lo que hará la diferencia entre esta vida y la vida eterna, la BIBLIA claramente lo señala.

ISRAEL SUR
Pst. Daniel Cruz J.

Disciplina
La palabra disciplina etimológicamente proviene del latín “discipulus” que significa IMPONER UN ORDEN NECESARIO PARA PODER LLEVAR A CABO UN APRENDIZAJE.

El pensador Hendir Nouwen, solía destacar que, “Muchos le tienen miedo a la palabra DISCIPLINA, porque la suelen confundir con castigo. La diferencia entre una y otra es que, el castigo es una paga por el pasado, mientras que la DISCIPLINA, es un esfuerzo por el futuro.”

En efecto, la disciplina suele confundirse con todo aquello que a la mayoría de personas no nos agrada. Pero establecer un orden en nuestras vidas para alcanzar un objetivo futuro a la verdad no suena tan mal. ¿Cuál sería un objetivo suyo a alcanzar? ¿Sería acaso tener una mayor estabilidad económica, mejor condición física? O quizás ¿tener un mejor trato familiar? Pues cualquiera que sea su objetivo, usted necesita DISCIPLINA. Ahora bien, existen diversas disciplinas: FÍSICAS, MENTALES y ESPIRITUALES. Sin lugar a dudas, la DISCIPLINA indispensable para triunfar en todas las áreas de nuestra vida es “la DISCIPLINA ESPIRITUAL BASADA EN LA PALABRA DE DIOS”.

Alcance objetivos; disciplínese. Bendiciones amados amigos y hermanos.

ISRAEL SAMANES
PSt. Ricardo Verduga C.

Muy favorecidos y llenos de su gracia
“…He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel”. Al volver a leer la profecía de Isaías 7:14, me preguntaba ¿cuántas jovencitas en el Israel de aquellos días soñaban con ser la elegida como la madre del Mesías? La proximidad de la celebración del nacimiento de Jesús, nos conecta con el pasado reviviendo recuerdos y preguntas sin contestar. Por ejemplo, ¿por qué María fue elegida para ser la madre de Jesús? María era una joven doncella que vivía una vida humilde en Nazaret. Podemos ver por los relatos Lucanos que ella fue apartada para un propósito divino, fue escogida no porque tuviera alguna virtud en sí misma, ella fue simplemente receptora de la Gracia de Dios al igual que usted y yo. Cuando el ángel Gabriel entrando donde ella estaba, le dijo: “¡Salve muy favorecida!” Estaba diciéndole que estaba llena de la Gracia, la misma que había recibido de Dios. El Señor le había concedido su favor por una razón, y que había sido apartada para esa razón. Nosotros también podemos apropiarnos de esa Gracia los que hemos recibido a Jesucristo como Señor, hemos sido favorecidos en ËL. Por tanto estamos al igual que María llenos de Gracia, Dios nos miró con Su Gracia, y en Su Gracia nos escogió y seleccionó como a María; para ser parte del Su Plan Redentor. Entonces al igual que María tenemos que responder a esa Gracia como ella lo hizo: “He aquí el siervo del Señor; hágase tu voluntad”.

ISRAEL BASTIÓN POPULAR
Ángel Gracia C.

Vivir firmes, en santidad con el Señor
En la santidad es todo en relación con Dios, por ejemplo, “el Señor es santo!” (Salmo 99:9). La santidad se refiere a su naturaleza esencial, no es tanto un atributo de Dios, ya que es el fundamento mismo de su ser. “Santo, santo, santo es el Señor de los ejércitos” (Isaías 6:3). Tres veces santo, intensamente santo es el Señor.

Todos los creyentes en cristo somos llamados a vivir en santidad, esperando su venida en esta firme actitud santa, o sea separado de los deseos de la carne, como por ejemplo. Gálatas 5:19-21. Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, disolución, Idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, Envidias, homicidios, borracheras, y cosas semejantes a éstas: de las cuales os denuncio, como ya os he anunciado, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios.

Dejemos que Dios dirija todos nuestros caminos, y él enderezará nuestras veredas. El amor mutuo se requiere de todos los cristianos. Y el amor es de Dios, y está cumpliendo con el evangelio, así como la ley. Tenemos influencias del Espíritu Santo con el fin de nuestro crecimiento en la gracia; y la manera de obtenerlos, es la oración. Se requiere santidad de todos. El Señor Jesús ciertamente vendrá en su gloria; sus santos vendrán con él. Entonces aparecerá la excelencia, así como la necesidad de la santidad; y sin esta no hay corazones se establecerán en ese día, ni ningún evitar la condena.

ISRAEL PEDRO CARBO
Victoria Maldonado

Palabras, palabras, palabras
Muchos se acordarán y habrán cantado esta canción “palabras, palabras, palabras”, allá por los años 60 o 70. Pero esta canción me hace reconocer que muchas veces hemos caído en palabrería y vanas promesas. Es oportuno recordar las palabras de mi pastor David, que decía “mi palabra es como mi firma”. Que frase y que enseñanza; me gustó y la celebro porque un creyente tiene que ser veraz en todo. Como dice la escritura “que tu si sea si y tu no sea no”. Como creyente debemos tener mucho cuidado de lo que prometemos , es mejor cumplir lo prometido porque no solo lo hacemos a esa persona sino que estamos comprometidos con Dios ha hacerlo. (Eclesiastés 5:4)
Que no se queden como buenas intenciones, sino que si de nuestro corazón salió la promesa entonces cumplámosla. Porque el hombre bueno de su corazón saca los mejores tesoros.
Le sugiero que tome un papel y una pluma y en oración pida que el Espíritu Santo le muestre a cuanta persona le haya prometido cosas y no las ha cumplido. Así usted obtendrá lo siguiente:
1.- No hará promesas a la ligera.
2.- Lo ayudará a ser una persona cumplida, responsable de sus compromisos.
3.- Esta es la forma como Dios tratará con usted, para bendecirlo y así otros cumplirán con usted.
4.- Jamás Dios dejará sin recompensa a aquellos que dan mucho más al pobre. Dice la escritura que “quien haga así no verá pobreza ni escases” (Proverbios 27:2).
5.- Cuando usted lo haga sentirá satisfacción de haber cumplido con Dios, con el prójimo y con usted mismo.

ISRAEL PUERTO HONDO
Carlos Maldonado

La mentira y las enfermedades del cuerpo
Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libre Juan 8:32
¿Será la mentira piadosa, así como pecados pequeños, la medida establecida por Dios? DEFINITIVAMENTE NO.
Muchos de nosotros aun utilizamos la mentira como un recurso para salir de un aprieto, o la usamos en temas de conversación para crear una falsa imagen ante los demás.
Pero nuestro Dios, el Señor Jesucristo habló sobre el padre de la mentira que es aquel engañador: ” el diablo”. Entonces puedo darme cuenta quien es el que genera la mentira en este mundo; pero la mentira tiene secuelas graves en nuestro cuerpo: los últimos descubrimientos de la ciencia nos muestran que cuando una persona miente, acciona 3 zonas cerebrales más que cuando decimos la verdad, como resultado el cerebro envía señales a el sistema nervioso, ocasionando presión alta, respiración agitada, transpiración de la piel y a su vez las hormonas segregan un liquido causante del estrés, pero a eso también se suma el incremento de la frecuencia cardiaca y por lo general cuando una persona es recurrente en la mentira, con el pasar de los años el ser humano comienza a tener dolores en la columna, migraña, tensión en los intestinos, hígado y páncreas, ya que en un estado de nervios quemamos más azúcar de lo normal, ocasionando diabetes. Cuando mentimos gastamos más energía de la normal para construir escenas que nunca sucedieron y utilizamos toda nuestra capacidad física y mental.
Jesús dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida.
Y el diablo ha venido a destruir, engañar y matar a través de la mentira.