Columnas pastorales del 27 de septiembre de 2015

ISRAEL TEMPLO CENTRAL
Pst. Parrish Jácome H.

Piensa y Actúa con cordura

Una de las señales que en el caminar cristiano debe de inquietarnos es la pérdida de la cordura, esa capacidad de reconocer nuestras áreas de conflicto, donde nuestras flaquezas y debilidades quedan expuestas. Reconocerlas es imprescindibles, fundamental en quienes luchan con esos patrones de conducta, que lejos de edificar, terminan por confundirnos y desviarnos del camino.

Mantener una perspectiva adecuada de la realidad es imprescindible, aceptando que la gracia del Señor, inmerecida, abundante, presta a manifestarse en toda circunstancia, acerca experiencias y resultados que sin su presencia, serían imposibles de alcanzar. Una gracia que no hace distinción , permitiendo que lo impensado acontezca, en tiempos que muchos veces sorprenden.

Conservar la cordura es necesario, fundamental, para quienes desean mantener una salud emocional y espiritual adecuada, capaz de someterse a las directrices que el consejo del Señor siempre trae. La insensatez es la manifestación de quien perdió la cordura, desechando el consejo, despreciando la instrucción, asumiendo como válidos patrones que en su momento fueron desechados.

Cuidar los pensamientos es vital, una idea que comienza a ganar espacio en nuestra mente, será el principio de dolores en muchos casos. Entender que pensar con cordura de sí mismo, mantendrá esa mirada en el Señor, reconociendo mi necesidad permanente de él y de su iglesia, donde los dones o habilidades que estoy requiriendo para enfrentar con sabiduría el camino, estarán siempre dispuestos a cumplir su papel, acompañándome y edificándome. Cordura, el gran desafío del diario vivir.

ISRAEL SAMBORONDÓN
Pst. David Campos C.

El libro que es vida (4)

Amados hermanos:
Se llamaba María Pérez. Mejicana que murió a los 119 años de edad. Pertenecía a lo que se conoce como “El Club de los Longevos” y para pertenecer a ese club que es un organismo científico, hay que haber pasado los 110 años de vida comprobado. Ese organismo estudia a estas personas. Doña María dejó 4 hijos, 30 nietos, 122 bisnietos y 105 tataranietos. Pero ella no ha sido lo más longeva. Hay unos pocos que han llegado a los 130 años. En Ecuador hay un lugar llamado Vilcabamba. La ciencia que estudia la edad avanzada se llama GERONTOLOGÍA. HAY UN ASERIE DE FACTORES QUE PUEDEN ALARGARNOS UN POCO MÁS LA VIDA, PERO NO SERÁ MUCHO.

ISRAEL SUR
Pst. Daniel Cruz J.

Dar y Recibir
En un pequeño pueblo había una casa abandonada y cierto día, un perrito curioso logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa. El perrito subió las viejas escaleras y al terminar de subirlas se topó con que dentro de un cuarto habían 1000 perritos más observándolo tan fijamente como él los observaba. El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco. Los 1000 perritos hicieron lo mismo. Posteriormente sonrío y ladró alegremente a ellos. El perrito se quedó sorprendido al ver que los 1000 perritos también le sonreían y ladraban alegremente con él. Cuando finalmente salió del cuarto se quedó pensando: “¡Qué lugar tan agradable!, voy a venir más seguido a visitarlo”

Tiempo después, otro perrito entró al mismo sitio, pero a diferencia del primero, este al ver a los otros 1000 perritos del cuarto se sintió amenazado. Posteriormente empezó a gruñir y los 1000 perritos le gruñían a él. Comenzó a ladrarles ferozmente y los otros 1000 perritos le ladraron también. Cuando este salió del cuarto pensó: “¡Qué lugar tan horrible es éste!, nunca más volveré a entrar”.

A esta casa en el pueblo la conocían como “La casa de los 1000 espejos”.

Es común devolver el mismo trato que recibimos, aún más cuando se recibe un mal trato. La Biblia dice que los que han creído en Jesús deben ser luz, muy diferente a ser espejos que reflejen actitudes, la idea se basa en que mostremos al mundo algo diferente de lo que está acostumbrado a dar y a recibir.

ISRAEL SAMANES
Pst. Ricardo Verduga C.

En lo que juzgas a otros te condenas a ti mismo
Esta escrito que cuando juzgamos a otros nos condenamos nosotros mismos. Sin embargo resulta más fácil ver la paja en el ojo ajeno, que ver la viga en el ojo propio. La crítica y la desaprobación hieren el corazón humano. Por esa razón Dios no desea que emitamos juicios. Jesús fue claro cuando dijo: “No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido”. Esta prohibición hace referencia a la conducta hipócrita con que se juzga. La Biblia establece la forma en que debemos corregir el mal cuando dice que: “Con misericordia y verdad se corrige el pecado, y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal”. Esta palabra refleja el amor y la misericordia infinita de Dios. Quien juzga se define así mismo. Nuestros actos nos definen. Cuando una persona crítica, es sólo eso; “una crítica”. La crítica no convierte en una mejor persona al que critica, porque el que juzga practica las mismas cosas, o tal vez otras peores. Antes de juzgar debemos mirar nuestro interior, debemos mirar con empatía, porque el juzgar nos roba el tiempo para amar, para edificar y para avanzar.

ISRAEL PEDRO CARBO
Victoria Maldonado L.

El ejemplo de mi padre
Al pasar los años todo lo que vi hacer a mi padre fue hacer el bien, favores por doquier, a veces escuché a mi madre decir que mi papá era demasiado bueno, pero otros opinaban que era un tonto porque le hacía favores a todo el mundo y no le pagaban.

¿Eres bondadoso y generoso? ¿Te cuesta ayudar fácilmente a los que te piden algo?¿Te molesta cuando alguien se te acerca para pedirte dinero ?

Un hermano muy recordado me dijo un día “al que te pide algo de dinero, dale si tienes, pero no te preocupes de lo que va a hacer con él, solo dale”. Entendí que Dios es el único que nos pide cuentas de todo lo que nos da sin embargo nos da libertad para que le demos el uso a pesar se que la hayamos pedido, según nosotros, para algo específico.

El ejemplo que vi de mi padre me sirvió y puedo ahora palpar lo que mi padre sentía, la satisfacción de hacer que la vida de esa persona sea algo feliz. Y también entendí que no es como el mundo dice: favor con favor se paga; no es lo que Dios nos enseña en su palabra. Hagamos misericordia con el pobre con el que se te acerca y extiende su mano para pedir. Podrás experimentar el gozo que Jesús sentía al dar sin esperar recompensa.