Devocional: “Una búsqueda incesante”

“Me buscaréis y me hallaréis porque me buscaréis con todo vuestro corazón”.
Jeremías 29:13

Mucha gente profesa buscar a Dios, pero sus palabras piadosas son sólo excusas que ocultan sus corazones indecisos. Este era el problema de Judá en los días de Jeremías. «y les daré corazón para que me conozcan que yo soy Jehová; y me serán por pueblo, y yo les seré a ellos por Dios; porque se volverán a mí de todo su corazón» (Jer.24:7).

Dios sabe que es imposible que le busquemos con todo el corazón porque nuestro corazón está defectuoso. Lo que Cristo hizo con su muerte, sepultura y resurrección hace posible que recibamos un trasplante de corazón. Con nuestro nuevo corazón, hemos sido libertados para andar en su ley y guardar sus testimonios. «y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón» (Jeremías 29:13).

Esta es la razón por la cual los judíos del tiempo de Jeremías no podían hallar al Señor. Es la razón por la cual mucha gente hoy día no puede hallar al Señor. Sencillamente no le buscan con todo el corazón. Dios no puede ser un pasatiempo. ¿Qué más podríamos decir que la respuesta que Jesús le dio a un intérprete de la ley que le preguntó cuál era el mandamiento más grande de la ley? «Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento» (Mateo 22:37-38).

Solamente cuando se busca a Dios con todo el ser se logra encontrarlo. El todavía nos espera.

Peticiones de oración

  • Cultivar espacios intencionales para dedicarnos exclusivamente a la oración
  • Presentar los anhelos nuestra familia para que el Señor clarifique y responda
  • Levantar un mover de oración y ayuno por las familias de nuestras iglesias