Día Continental de Oración, 2 de agosto

Apreciados hermanos y hermanas:

Los desafíos que enfrentamos en nuestro diario caminar son una oportunidad para recordar nuestras limitaciones, carencias, necesidades, aquellas que al expresarse de forma diaria nos muestran que es imposible enfrentarlas sin la decisión sincera de buscar al Señor en oración.

Ministrar un continente tan diverso, con circunstancias que están cambiando de forma permanente, nos recuerda que sin la presencia y el poder del Señor será imposible. Hacer una tarea de dimensiones divinas sólo será posible, cuando reconozcamos que el poder viene de lo alto, animándonos a solicitarlo y buscarlo de forma sincera.

El movimiento “Jesús, Transformación y Vida” levanta la oración compasiva como uno de sus pilares estratégicos, movilizando a los bautistas del continente a clamar por obreros, recursos, congregaciones, ciudades, nuevas generaciones, autoridades, a fin de que la iglesia cumpla su tarea de ser luz y sal de la tierra.

Nuestro anhelo es que todo el pueblo bautista del continente se una en oración por aquellos motivos que en nuestra región necesitan ser considerados en nuestro ministerio y no podemos desconocerlo. Las multitudes esperan respuestas, están hambrientas y somos nosotros quien debemos acercarles el pan de vida.

Queremos orar por los siguientes motivos:

  • Autoridades gubernamentales
  • Familias
  • Matrimonios
  • Nuevas generaciones
  • Apertura de nuevas iglesias
  • Obreros para la obra del Señor
  • Pueblos y nacionalidades indígenas no alcanzadas
  • Ciudades urbanas y centros rurales

Nuestra oración también busca pedir al Señor que nos de sensibilidad y propuestas frente:

  • Pobreza
  • Exclusión
  • Marginalidad
  • Corrupción
  • Desigualdad

Nuestra oración busca movilizar a la iglesia a mirar con los ojos de Jesús
a las multitudes, siendo así queremos orar con

  • Compasión
  • Amor
  • Fe
  • Compromiso

Queremos levantar una gran ofrenda para respaldar nuestro movimiento “Jesús, Transformación y Vida”. Animémonos a colocar nuestros 5 panes y 2 peces para bendecir a la multitud, en las manos del Señor que multiplica serán útiles para realizar un trabajo que nos parece imposible de alcanzar, pero con la bendición del Eterno será siempre factible.

Bautistas del continente, respondamos a nuestro tiempo, miremos la multitud, reconozcamos que la invitación del Señor es ineludible y atrevámonos a darles de comer, contamos con el auténtico pan de vida, Jesús quien dijo “Yo soy el pan de vida, el que a mi viene, nunca tendrá hambre, y el que en mí cree, no tendrá sed jamás”

Difundamos y participemos. Una gran convocatoria para clamar y actuar por nuestro continente.

Un gran abrazo,

Parrish Jacome H.

Día Continental de oración