Es por gracia, camina con cordura – Pastor Parrish Jácome

Mensaje dominical del 27 de septiembre de 2015
Romanos 12: 3 – 5

El gran panorama
Los negocios familiares en nuestra región tienen raíces comunes, donde sobresale el esfuerzo, la dedicación, entrega, que una primera generación levantó. El paso del tiempo fue estableciendo una cultura organizacional, capaz de establecer una mística que se contagiaba de forma natural.

El paso del tiempo enfrenta el desafío de las transiciones, colocando a las organizaciones a ese relevo de liderazgo, que no siempre ha sido planeado. Los resultados han dejado profundas lecciones, mostrando que esas huellas de los pioneros no fueron seguidas, perdiéndose esas marcas que ayudaban a identificar el camino.

Crecer en medio de comodidades, desconociendo el costo y sacrificio que implicó, llevó a muchos herederos a despilfarrar y acabar grandes fortunas que con duro trabajo sus progenitores alcanzaron. La opulencia y las excentricidades, llevaron a muchos a perder la sensatez, requisito indispensable para quienes no quieren extraviarse y confundirse.

El paralelo que se puede establecer en el caminar de fe es necesario, donde las bendiciones inesperadas, comienzan a generar un entorno impensado, capaz de marear a quienes pierden la perspectiva. Considerarse superior o mejor a quienes piensan diferente, termina por afectar esas huellas distintivas de nuestros progenitores, aquellos padres en la fe, que con humildad trazaron la ruta.

Conservar la cordura es determinante, fundamental, para quienes abrazando la fe, reconocen la necesidad de otros en su caminar, aprendiendo a escuchar, siguiendo las instrucciones, recibiendo la ministración necesaria. Una transformación que es posible cuando el entendimiento se va renovando, aceptando verdades que en otro momento eran imposibles de validarse.

El texto no es pretexto
El llamado que el hombre recibe para seguir al Señor, enfrenta desafíos incuestionables en el diario transitar. El camino de la fe es práctico, dinámico, capaz de mostrar su influencia en los ámbitos relacionales, donde los pensamientos y acciones constantemente están demostrando sus creencias.

Liberar la fe de ese elemento dogmático es fundamental, necesario para recobrar esa frescura, espontaneidad, presta a convertir la experiencia de seguir a Jesús, en una vivencia cotidiana y permanente. Una dinámica que enriquece, aportando al crecimiento integral, donde las áreas espirituales, físicas, emocionales, logran un desarrollo armónico.

Jesús levanta esta propuesta, donde el ofrecimiento de vida abundante, vida plena, capta la atención de un conglomerado que no logra encontrar estas repuestas en los espacios donde interactúa. El impacto que el evangelio fue alcanzando, provocó estas expectativas en quienes acercándose a la comunidad de fe, comenzaron a disfrutar estas experiencias.

La naciente iglesia muestra su fidelidad al mensaje de Jesús, impactando centenares de vidas que fueron encontrando en el seguimiento al maestro, una razón de existencia. La convivencia comenzó a plantear los primeros desafíos para que estas marcas no se oscurezcan, afectando ese brillo que caracterizó al movimiento que comenzó a ser reconocido, como los del “camino”

Pablo acerca este mensaje a los gentiles, reconocidos por el Maestro, como las ovejas de otro redil, a quienes el evangelio produciría una transformación indiscutible, en sus diferentes áreas de vida. Acompañar este proceso en las diferentes congregaciones, donde la presencia de judíos no podía ignorarse, anima al apóstol a rescatar figuras e imágenes familiares, donde la herencia y tradiciones del pueblo escogido, no sean desechadas.

En la carta a los Romanos, la intención de presentar el evangelio como el poder de Dios, abre las puertas de la salvación no sólo a los judíos, sino también a los griegos. Una precisión necesaria para un tiempo donde la comunidad de fe, no estaría compuesta de forma exclusiva por judíos, requiriéndose esa comprensión e inclusión a quienes sin serlo, serían incluidos para disfrutar de la gracia de Dios.

El papel de Israel es indiscutible, reconocido por el apóstol en esta carta, cuando manifiesta el rol que el pueblo escogido por el Señor tuvo en el cumplimiento de las promesas. Pasar de esa etapa al nuevo momento es desafiante, los judíos deben abandonar esa actitud exclusivista, para verse como parte de un pueblo más amplio, donde la nacionalidad, ni los ritos, marcarían la identidad, sino sus prácticas cotidianas, serán las que darán testimonio.

La carta presenta un giro importante, los capítulos 12 y el 13 trabajan ese aspecto testimonial del creyente, donde la conducta en sus diferentes aspectos de interrelación son abordados, dentro del marco de la comunidad de fe. Resulta familiar para los judíos que la primera invocación del apóstol, se relacione con el acto mas sagrado en la adoración en el templo, los sacrificios.

El punto de conexión se establece, los sacrificios como elemento gravitante de la adoración se reconoce, validando una experiencia que Jesús cumple, en su muerte de cruz. El sacrificio como entrega, dedicación, continúa, evidenciando ese compromiso con el Maestro, quien mediante su acto de amor dejó un testimonio inconfundible para seguirlo.

La entrega sacrificial es viva, santa, agradable al Señor, estos elementos marcan la pauta de este nuevo momento, donde el propósito del sacrificio cambió, abandonando el sentido expiatorio, para abrazar el sentido testimonial, donde por amor, decido vivir para honrar y glorificar al Maestro. Esta pauta marcará profundamente la relación, enfocando el encuentro con el creador, como un culto racional, donde el aspecto práctico primará.

Pablo reconoce que este cambio no es sencillo, el sistema religioso, establecido e interiorizado en el ser humano, será el principal obstáculo para asimilar una propuesta de vida abundante, donde las señales y los símbolos, no son el camino, son medios para encontrar al Señor. Este quiebre demanda una renovación del entendimiento, capaz de superar las perspectivas estáticas de la fe, para incorporar esa dimensión dinámica, donde en el camino, con el Eterno, todo se está construyendo.

Conocer el camino o pensar conocerlo, conduce a una actitud triunfalista, capaz de verse o sentirse superior a quienes lo están descubriendo. Impedir que este forma de pensar alcance a los miembros de la familia de la fe es determinante, trayendo un consejo válido, necesario, para quienes viniendo del trasfondo judío deben mirarse con humildad y mesura.

Pensar con cordura es el consejo, reconocerse como un miembro del cuerpo en relación con otros, donde el aporte personal, unido a la contribución de otros, enriquece y potencializa al cuerpo, es determinante en la comunidad de fe. La cordura reconoce que el hombre siempre necesitará de otro, complementándolo en las áreas donde las debilidades o flaquezas están a la vista.

Pablo presenta el principio indiscutible de la fe, todo es por gracia, lo que el hombre es, alcanza, tiene, llega como una expresión sobreabundante del Eterno. La gracia se hace visible en la necesidad de cada miembro, atendiendo y respondiendo con prontitud y pertinencia al momento que se está enfrentando.

La gracia como manifestación plena y soberana del Eterno, no hace distingo, proporcionando al cuerpo los carismas, dones, habilidades, destrezas, que al otorgarse a los diferentes miembros, encuentran su razón de ser cuando se reconocen como partes de un mismo cuerpo, una misma comunidad. Una riqueza extraordinaria que la iglesia disfruta, al tener muchos miembros, actuando, sirviendo, como un solo cuerpo.

La gracia y la cordura se entrelazan, permitiendo que la manifestación del Señor siempre sea vista, reconocida, como el factor indispensable para el accionar del cuerpo, la iglesia. El papel de los miembros en este marco está claro, utilizar sabiamente lo que inmerecidamente ha sido recibido, edificando y fortaleciendo.

El camino de la cordura permitirá que las viejas prácticas ya no tengan cabida, confrontando aquellas actitudes nocivas a la unidad del cuerpo. Estar atentos a estas expresiones será fundamental para que la gracia continúe manifestándose con libertad, proveyendo, acompañando, respondiendo, en una tónica donde el cuerpo, la iglesia siempre es edificada.

Define tu enfoque
Conservar la cordura en el caminar diario es indispensable, vital, para quienes abrazando la fe en Jesucristo, enfrentar vivencias inesperadas. Las bendiciones o las pruebas son expresiones cotidianas de este camino, donde el buen juicio, la sensatez, la disposición a escuchar consejo, serán determinantes para evitar una decisión equivocada.

Las relaciones interpersonales son afectadas cuando no existe cordura, provocándose reacciones emotivas que tienden a lastimar u ofender, profiriendo palabras, levantando juicios, descalificando personas. Una conducta impropia para quienes recibiendo la gracia del Señor, han sido llamados a compartirlas con otros, validando esa interdependencia donde todos nos necesitamos.

La cordura nos permite reconocer que no podemos solos, necesitamos de otros, asumiendo con responsabilidad la gracia recibida, mediante dones, talentos, habilidades, aquellas que al ejercerse, cumplen su papel de edificación y servicio. La gracia y la cordura caminan juntas, como esa manifestación del Eterno, que en el diario caminar nos brinda su respaldo y su sabiduría.

Tu rol en el cuadro
Considera las siguientes preguntas, reflexiona en cada una de ellas y responda con honestidad.

1.- Si la gracia y la cordura son indispensables en la vida del creyente ¿cómo se evidencia su presencia en nuestra vida cotidiana?
2.- La gracia nos recuerda que todo es del Señor y lo recibido debemos administrar ¿te consideras un buen administrador de su gracia?
3.- Nuestra forma de pensar contribuye a enfrentar las circunstancias con mesura y prudencia o reaccionando de forma impulsiva. Si el entendimiento de la vida no cambia, nada cambia ¿ha cambiado tu forma de pensar y actuar en el caminar diario?
4.- Cuando un creyente tiene un concepto claro de sí y de otros, el desarrollo del cuerpo, esto es la iglesia, es armónico ¿tienes claros tus dones y sabes reconocer los de otros para tu edificación?
5.- Si la cordura con frecuencia se pierde, envolviéndose en las manifestaciones de la carne, irá, enojo, maledicencia ¿cuál es la decisión urgente que se debe tomar?
6.- Un actuar con cordura siempre privilegiará el amor ¿en tus relaciones lo estás colocando como prioritario?

Acción a realizar
Aprecia el aporte de otros, piensa con cordura.