¿La sombra de quién?

La semana pasada se dio el estreno de una cinta cinematográfica que ha cautivado a millones de personas en el mundo, especialmente por el éxito que tuvieron los libros publicados años atrás, mismos que narran una historia distribuida en tres partes. Durante todo estos días estuve investigando acerca del argumento de esta historia; pero no piensen mal, no leí el libro, ni fui a ver la película (muchos usan el hecho de criticar el libro o la película como excusa para leer o ver), simplemente investigué comentarios de la autora del mismo y otras críticas literarias realizadas por universidades muy prestigiosas en el campo de la literatura; ¿sabes a qué película me estoy refiriendo? Así es, a 50 sombras de Grey.

Me atrevo a escribir acerca de esto porque con mucho dolor como pastor, he visto como hijas e hijos de Dios han invertido su dinero ya sea en ir a ver la película o en la compra de los libros, y peor aún, han tomado una postura de defensa de esta historia, usando justificativos para ir a verla con un criterio formado, siendo objetivos a la hora de elaborar una crítica. Ahora, no pretendo ser crítico literario o cinematográfico; pero luego de realizar una investigación académica, debo mencionar que esta historia, además de presentar un supuesto “romance” del cual muchos quedan cautivados, presentan situaciones sexuales sadomasoquistas y una manipulación extrema con una conclusión que causa tristeza en los lectores y espectadores por la historia que se va desarrollando entre los protagonistas; todo esto ha provocado que muchas parejas, especialmente en Europa y Estados Unidos, imiten estas prácticas causando que señoritas queden lastimadas y en casos extremos, que pierdan la vida como ocurrió con una joven alemana de 28 años en el 2013; adicional a esto, se puede encontrar ropa inspirada en la serie para bebés, entre otras cosas más.

Podría pasar todo el rato hablando del contenido argumentativo del libro o de la película, pero creo que más importante es compartir básicamente dos advertencias que la Palabra de Dios nos da, primero en 1 Corintios 10:23 donde Pablo nos dice que todo nos es lícito pero que no todo conviene, todo es lícito pero no todo edifica; es aquí donde hay que preguntarse si conviene y edifica leer o ver este tipo de producciones. El segundo es Juan 8:44 donde se menciona que el diablo es padre de mentira; es decir, que hace parecer lo bueno como “exagerado” y lo malo como “no tan malo”.

No pretendo decir qué hay que ver o leer, sólo comparto lo que la Biblia dice. Un dato adicional; a raíz del libro, ha aumentado el índice de embarazos no deseados entre adolescentes y jóvenes. Podríamos pensar cosas como que se está siendo mucha alarma acerca de esto, que hay cosas peores en internet, que no estamos en Europa ni en Estados Unidos, etc., pero recomiendo que podamos partir de lo que el texto bíblico propone, luego, que consideremos todo el cuadro completo, no sólo nuestra opinión personal, y podamos tomar una decisión que convenga y edifique. Por cierto, la misma autora del libro E. L. James, describe su obra como un “romance para adultos” reconociendo su alto contenido sexual y erótico. Que el Señor nos guíe a dejar estar bajo la sombra de Grey y podamos morar BAJO LA SOMBRA DEL ONMIPOTENTE (Salmos 91:1).

Tyrone y Keren Ibáñez