Mi mano, mi pie, mi ojo, mi apellido

Robert Ingersoll fue un reconocido ateo de la pasada generación. Fue famoso porque atacó a la BIBLIA y a DIOS sin descanso. Pero él tenía una tía muy cristiana a la que la llamaba “Mi tía Sarita.” A ella le envió uno de sus libros publicados con el solo propósito de destruir el fundamento de la Palabra de DIOS. Al dedicarle el libro “A mi querida tía Sarita”, él escribió estas palabras: “Si todos los cristianos fuesen como mi tía Sarita, es muy probable que yo hubiese sido cristiano.” El ser humano lastimosamente siempre ha pecado. Por esa razón hay leyes que sirven para castigar al infractor.

Pero ejemplo, en la religión musulmana se castiga el adulterio llevando al hombre y a la mujer adúlteros al parque principal del pueblo y se le dan 40 latigazos delante del público. Sin embargo entre los musulmanes abundan los adúlteros. En esa misma religión, se aplica la ley contra el ladrón cortándole la mano y si reincide, le cortan las dos manos. Según la ley de la BIBLIA, los adúlteros morían a piedras (Dt. 17:5)

Pastor David Campos / Iglesia Israel Samborondón