No migre, emprenda con creatividad

Por el Pastor Parrish Jácome

Explorar oportunidades de trabajo en otras ciudades es la opción principal que consideran, quienes afectados por la pérdida de sus ingresos, buscan una fuente de recursos económicos permanente. La inmigración como fenómeno social no es nuevo, forma parte de esa constante movilización humana que siempre ha existido, mostrando ese deseo innato de progreso en el ser humano.

Inmigrar a otros países demanda grandes desafíos, el lenguaje, la alimentación, las tradiciones, el clima, el costo de la vida, son algunas de las variantes que se van a enfrentar cuando se toma la decisión de buscar nuevos rumbos. Superarlos no será sencillo, demandará esa dosis de coraje, capaz de sobreponerse a todos los obstáculos para alcanzar su objetivo, establecerse y comenzar a enviar recursos a su tierra.

Las adversidades no desanimaron a los inmigrantes, aprendieron a caminar con ellas, aceptando el precio de una decisión, que generalmente no fue planeada, con frecuencia fue empujada por las circunstancias económicas. Una mirada a los diferentes procesos migratorios que hemos enfrentado, nos muestran diversas historias, halagadoras, entusiastas, prestas a estimular una partida, que no siempre termina con resultados favorables.

La recesión económica que comenzamos a sentir, presenta la inmigración como una alternativa válida, rápida, capaz de ilusionar a quienes vieron el florecer de los migrantes de las diversas décadas del siglo XX. Una realidad que no responde al tiempo actual, donde las economías fuertes, también enfrentan recesión, pocas plazas de trabajo, pérdida del poder adquisitivo, generando una problemática social que no siempre se la sabe enfrentar.

Un reciente estudio realizado en el Cantón Sigsig, en la provincia del Azuay, visibilizó el emprendimiento que la Asociación María Auxiliadora lleva a cabo entre 175 mujeres que participan como socias en el negocio de exportar sombreros de paja toquilla. El cambio en su realidad económica es sustancial, pasando de maquiladores a productores directos de quienes envían los sombreros al exterior.

Los emprendimientos son indispensables, necesarios en todo tiempo, mostrando que espacio siempre existe para diferentes iniciativas. Explorarlos aprovechando el conocimiento del medio, en su propio habitad, es un valor agregado que debe seguirse fomentando, creando una cultura que estimule, incentive, procurando levantar nuevos actores.

Migrar no siempre será la mejor decisión, emprender una actividad productiva, aún a pesar de los peligros que siempre se enfrentará, será una sabia decisión para quienes vieron reducir sus ingresos o perdieron su fuente de empleo. Atreverse será la decisión a enfrentar, estimulados por la presencia de familiares y amigos, aquellos que con su respaldo brindan ese aliciente anímico indispensable para alcanzar este y otros objetivos que se planteen.