No te vayas Lio, Sigue intentándolo

Las redes sociales se hicieron eco de una petición que en poco tiempo se convirtió en tendencia. Las palabras del futbolista Leo Messi, al término de la final de la copa América Centenario, donde al perder la final, mencionó que daba un paso al costado con la selección argentina, generó preocupación en decenas de hinchas.
Los diferentes diarios del mundo, portales deportivos, programas televisivos, radiales, comentaban esta noticia, mostrando el lado humano de un futbolista, asediado por la presión mediática de un país futbolizado, donde los segundos lugares, no cuentan. Tres finales en dos años, son una marca que muchos quisieran, sin embargo, no haberlas ganado, producen una frustración incontenible.
Mientras los éxitos de Messi con su club deportivo Barcelona, siguen en acenso, alcanzando diversos torneos locales, continentales y mundiales, la sequía con su equipo nacional, plantea inquietudes, críticas severas, poniendo en tela de juicio, si su liderazgo es capaz de lograr, lo que en su momento otros alcanzaron. Las tediosas comparaciones no faltaron, colocándolo frente a Diego Maradona, quien consiguió un campeonato mundial, México 1986.
La prensa deportiva gestora de pasiones, levanta o sepulta a muchos futbolistas, colocando sobre sus hombros la responsabilidad que no puede ser de un individuo. El fútbol tiene la característica de ser un deporte colectivo, donde las individualidades aportan, ayudan, desequilibran, no hay duda, sin embargo, el planteamiento técnico es determinante para alcanzar un resultado.
Sostener la tesis que Messi es uno en Barcelona y otro en el equipo Argentino, pone en tela de juicio el profesionalismo de un jugador que en varios ocasiones, muchas veces de forma consecutiva, fue galardonado como el mejor jugador de España, Europa y del máximo organismo mundial de fútbol. Atribuir los resultados a un mal momento, mala “racha”, desconoce el esfuerzo y trabajo que los equipos realizan para alcanzar los resultados.
El efecto de la presión mediática sobre Messi en su selección es indiscutible, el juego espectáculo, creativo, espontáneo, manifiesto en su club, tiende a oscurecerse, cuando al llegar a su equipo nacional, todas las miradas están sobre él. No siempre alcanzaron las copas con su club, sin embargo, la respuesta de la hinchada, la prensa, fue diferente, no erró el jugador, sino el equipo.
No te vayas Lio, nos unimos a esa petición, el fútbol requiere de jugadores talentosos, creativos, quienes nos den espectáculo. El pueblo argentino, su presidente, gran parte de la hinchada, no quiere que se vaya. La alegría del fútbol demanda contar con jugadores de este nivel, recordándonos que el deporte cultiva y celebra la vida. Esperamos que Leo nos permita seguir disfrutando del mejor futbolista en las canchas con su selección.