Opinión: Jesucristo es la puerta, proclama mundial bautista

Los bautistas del mundo se congregan cada cinco años en diversas partes del mundo para animarse, acompañarse y desafiarse a continuar la tarea de acercar las buenas nuevas del evangelio a todo nación y en toda lengua. Un encuentro que se viene desarrollando hace más de 100 años cuando la Alianza Bautista Mundial comenzaba con el propósito de aglutinar a los creyentes bautistas de todos los continentes.

Durban, South África, es la ciudad que recibe a los miles de asistentes, convocados a una cita que retorna al continente Africano luego de 50 años cuando por primera vez se desarrollaba una reunión mundial en Liberia. La presencia Bautista en esta región no es accidental, responde a una realidad indiscutible de ese cambio en el mapa del cristianismo mundial, donde los llamados países del hemisferio sur pasaron a ser la mayoría numérica.

Jesucristo es la puerta, se convierte en la proclama mundial que desde el continente con mayor desafíos se presenta. Una puerta que permanece abierta, brindando libre acceso a quienes con honestidad lo buscan, reconociendo su propuesta de vida abundante como una expresión necesaria e imprescindible para una humanidad que sigue esperando por diversas vías respuestas.

El continente africano sumido en una pobreza agobiante sigue requerido de esperanza, aquella que se traduzca en acciones concretas, liberadoras, distintas a las que en el pasado varios países han emprendido generando muerte y destrucción. Levantar una proclama que otorga acceso, liberación, es determinante en un continente donde las oportunidades que son muy pocas, llegan para hacer la diferencia.

La alegría se expande cuando sea investido como nuevo presidente de la Alianza Bautista Mundial, el reverendo Paul Msiza, sudafricano, pastor, líder continental vinculado con el trabajo denominacional por varios años. Una noticia que sigue rompiendo la hegemonía que en el pasado era común en organizaciones de corte mundial.

Los nuevos vientos que generan expectativas y proclamas deben estar acompañadas de compromisos, acciones, decisiones firmes de quienes asumen con responsabilidad los desafíos que la vida, los tiempos y sobre todo el creador les entrega. Nuestra oración y respaldo a quienes llevarán el encargo en este nuevo quinquenio de seguir contribuyendo con el evangelio a un mundo que necesita conocer el único camino, la verdad y disfrutar de la auténtica vida.

Los bautistas presentes en este congreso esperamos que Jesucristo la puerta, siga abriendo el camino a quienes viven en medio de las grandes ciudades olvidados, segregados, carentes de toda expresión de amor y buena voluntad. Una cita de estas características puede quedarse en un simple evento, donde los discursos pueden ser fácilmente olvidados, el desafío está en que sean palabras que marquen el rumbo, establezcan dirección, para una comunidad mundial llamada a influir y hacer la diferencia.

Dr. Parrish Jácome