Sin titubear, conságralo todo – Ps- Parrish Jácome

La bendición de enfrentar un nuevo año siempre traerá desafíos, colocando en nuestras manos la posibilidad de emprender o retomar aquello que en su momento ánimo nuestro corazón. Recibir la gracia de la vida es un regalo maravilloso, donde el paso del tiempo debe ser asumido como una oportunidad para avanzar, crecer, alcanzando aquellas metas que en algún momento nos planteamos.

Emprender con entusiasmo el nuevo año debe ser nuestra decisión, superando aquellas vivencias que en el 2015 nos marcaron, generando un dolor, una tristeza, que necesitan ser procesadas para seguir caminando. Nada más desafiante que levantarse con fe, tomado de la mano del Eterno, convencido que con su ayuda, orientación, compañía, podré dar los pasos que me pondrán en la carrera una vez más.

Reconocer que todo cuanto tenemos le pertenece al Eterno es fundamental, decisivo, evitando que nuestras emociones o malas decisiones, hagan mal uso de aquello que nos ha sido dado por gracia. Consagrarlo, ponerlo a su servicio, entregarlo en sus manos, es imprescindible para no perder la ruta, manteniendo siempre la mirada en aquel que nos conduce en medio del afán diario y la ansiedad.

Consagrarse cada día del 2016 seguirá siendo la elección sabia, entregando todo lo que soy y todo lo que tengo, en manos del Creador, asumiendo nuestra parte, aquella que no puede ser delegada para alcanzar el crecimiento esperado. Un nuevo año para seguir honrado al Señor, sirviéndole con integridad, mostrando que nuestra decisión de seguirle no fue emocional, manteniéndose con la misma.