Trastorno por ansiedad o separación

Este trastorno presenta una característica esencial de ansiedad excesiva por sepa- ración o alejamiento del hogar o de las personas con las cuales el sujeto está vinculado. (DSM IV TR). Los sujetos con este trastorno pueden presentar malestar excesivo recurrentes cuando ocurre el alejamiento del hogar o de las personas vinculadas a él; Cuando se encuentran separados, se manifiestan, retraídos, hasta pueden sentirse abandonados, suelen necesitar conocer el paradero de ellas y hacer llamadas telefónicas. En el caso de los niños, suelen expresar miedo a perderse o a no reunirse jamás con sus padres. Evitan estar solos en casa convirtiéndose en la sombra de sus cuidadores. Presentan temores al dormir, representan sus miedos a través de monstruos, suelen tener pesadillas, y en muchos casos suelen ir hasta el dormitorio de sus padres, por evitar cualquier separación de ellos. Con respecto a la asistencia a las escuelas, suelen mostrar renuencia a asistir, y se quejan constantemente de que nadie los quiere, o de que nadie les cuida. Pueden manifestar quejas estomacales, náuseas, vómitos y cefaleas.

Este trastorno puede aparecer luego de una situación estresante, por ejemplo, fallecimiento de algún familiar, muerte de alguna mascota, cambio de escuela o cambio de domicilio, entre otros.

En el caso de los adultos con este trastorno, viven con demasiada preocupación por sus hijos(as) y cónyuge, al tiempo que experimentan malestar al separarse de ellos.

El trastorno de ansiedad por separación no es raro, tiene una prevalencia del 4% en niños y adolescentes jóvenes y va decreciendo con la edad a lo largo de estas dos etapas.

Recomendaciones:
• Asista a un profesional Clínico, Pediatra (en el caso de los niños), Psicólogo o Psiquiatra.
• Establezca una red de apoyo familiar, entre padres y hermanos del paciente.
• Asistan los padres a charlas instructivas y terapéuticas para corregir conductas ansiógenas.
• Comparta con otros padres su experiencia, esto ayudará a corregir y prevenir situaciones futuras en otras familias.

“Es mejor ser sabio que ser fuerte; es mejor tener ciencia que mucha fuerza. Porque la guerra se hace con buenos planes, y la victoria se obtiene con muchos consejos”. (Proverbios 24: 5-6)

Dios le bendiga y le llene de sabiduría.

Sonia Cercado de Avilés